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El blog de Ely Guerra

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Escribo cuentos cortos y vivo historias largas
pinto corazones y cocino enamorada,
soy de piel morena, morena pero clara
y voy cantando estrofas que salen de mi alma…

así soy yop.

Así soy yop

El blog de ely guerra
June 25

Una larga despedida

ely guerra

  

Domingo 22 de Junio del 2008 a las 12 horas, hice lo programado: saqué de mi pecera un solo papelito: # 33 fue el que canté.


Rubén F.
June 11 5:36 PM
(http://cid-97da810d555bf64e.spaces.live.com/)
 
   Qué decir, después de conocerte un poquito más de lo que sé de ti a través de los pedacitos de alma que has dejado tatuados en los corazones dequiensabecuantagente, qué escribir después de entrar y conocer este blog por casualidad -y leer sin intención de hacerlo- y escribir también sin intención de hacerlo-.. porque resulta que no hace mucho descubrí tu musica, y digamos que algo (en realidad mucho) del encanto romántico, dulce y acaramelado -con su música, letra, colores y palabritas que todos  tenemos- lo dejé embarrado y desgastado poco a poco en las calles y banquetas de la ciudad donde crecí, y entonces -a mis casi 29..- lo que tu dices es nuevo-añejo, hierba renacida, un soplido de aire tibio yfresco..
 
 siempre me enamoro de una cara bonita siempre, pero esa sonrisa y esos ojos deben tener un aura especial, es un-no-sé-qué, es una chispa, una iluminación, una identificación de almas comunes, así descubrí a mi pareja actual (y no me equivoqué), también así te descubrí a tí.. te prefiero con tu look natural, te prefiero con tu el espiritu actual.. a pesar de tu adiós inesperado, inesperado porque desconocía que por aquí andabas..
 
     nunca entendí las despedidas, siempre me rehusé a ellas, tardé en aprender sobre su importancia en los ciclos, tus palabras de despedida del blog conectaron neuronas oxidadas. Explicar los sentimientos que despiertan una despedida en tu corazón es lo que quisiera leer..


   
    Aquí me tienes Rubén, dispuesta a escribir lo que sé, lo que siento y lo que me representan las despedidas. El tema que elegiste nos viene bien a todos, pues hoy nos despedimos. Aunque me voy confiada en que el camino nos tendrá destinos en común.
No es adiós, sino hasta luego, hasta entonces, hasta muy pronto.
BUEN CAMINO!



Una larga despedida

   Desde muy pequeña he venido experimentando el acto de despedirse. He tenido que acomodar en mi, de manera obligada, los sentimientos que provoca una despedida. Recuerdo que de niña no me asustaba quedarme en la escuela,  creo que ahí tenía claro que mamá vendría por mi y que no me abandonaría  en un lugar donde incluso, la pasaba bien. Creo que esa experiencia nunca significó sentir temor ante la posibilidad de alejarme de alguien amado por mi. Creo que el temor vivía en mi y despertaba cuando una despedida amenazaba con lejanía, quizá olvido, distancia y falta de contacto; eso era una despedida: lejanía, quizá olvido, distancia y falta de contacto. Todo eso es lo que mi ser sentía cuando alguien decía adiós. Eso es lo que mi mente tenía registrado y, automáticamente, un temor me embargaba, me angustiaba y se traducía en una tristeza que tenía mucho de desespero, de mirar aquí y allá, de evadir, de retraerse…

Quiero creer que mis primeras despedidas ocurrieron cuando mis papás se iban al cine cuando vivíamos en Monterrey, mi ciudad natal. Ellos me cuentan que yo apenas tenía 1 año y ya comprendía perfecto que ellos se iban a ir a la calle. Mamá Gloria me cuenta ( ahora muerta de la risa, la condenada! ) que entre ellos ( mamá Gloria y papá Alberto ) tenían que dejar de hablar para que yo no oyera, y que se hablaban con los ojos, es decir, se miraban y con los ojos se decían vámonos, te espero afuera, órale antes de que nos cache! Pero ciertamente los cachaba, pues según la historia de Gloria, yo seguía las miradas de ambos y extendía los brazos para explicar que yo también iba con ellos. Gloria continúa la historia diciendo que entonces debían esperar un poco a que yo me olvidara del asunto y que en alguna oportunidad se escapaban de puntitas. En aquel entonces, hogar era un departamento en la Colonia del Valle en un segundo piso, mamá me dice que ya sentían haber librado el asunto montados en el auto, pero de pronto, escuchaban mi ya potente voz, gritar en llanto desesperado! Mis papás cuentan que entonces, ellos sacaban las cabezas por las ventanas de su auto, miraban hacia arriba y contemplaban a una elis pequeñisima agarrada de los barrotes del barandal del pasillo que daba a la escalera de los departamentos, gritar, en efecto, desesperada.

Lo importante es saber que todos tenemos que pasar por esas cuando se es pequeño, pero ahora explico lo que seguramente en mi interior ocurría: Y mi mamá? Por qué se va? Por qué me deja? Y  mi papá? A dónde va? Ya no me quieren??? BUAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!! Por favor! No me abandonen!!! Quién me va a querer como sólo Ustedes dos pueden quererme? Quién me va a cuidar como sólo Ustedes dos saben cuidarme?

Mamá Gloria es una mujer extraordinariamente fuerte, una mujer viva! Gloria ha venido siendo una mujer capacitada en todo momento, para SOBREVIVIR. Papá Alberto ha venido siendo un hombre fuerte y extraordinario, capacitado para estar en todo momento para ella. Antes de mi nacimiento, Gloria tuvo un embarazo molar, y ciertamente, casi se despedía, por siempre, de mi papá Alberto y de mi hermana la mayor Yoyis. Papá nos cuenta la tremenda historia, y existe en el aire la angustia que él pasó en aquellos días de enfrentamiento con él mismo, con su miedo por estar al borde de la pérdida de lo más importante en su vida: su mujer. Yoyis apenas tenía 2 añitos, también puedo imaginar su angustia ante la incertidumbre de no comprender qué pasa con mamá, pero a sabiendas que algo malo ocurre y sobretodo, accediendo a que, por lo general, los adultos nos dicen a los niños las cosas de la manera en que creen no nos van a hacer daño, intentando protegernos de la realidad, pero creo que eso no funciona del todo, creo que los niños a nivel celular conocen lo que ocurre, y creo saber que Yoyis  mi hermana, conoció el temor ese día, cuando su fragilidad de niña se vio amenazada ante la posible despedida de mamá.

Yo, no existía aún, pero esta historia tiene que ver conmigo también, pues mamá Gloria se recupera por completo y gracias a Dios, ella puede tener otro embarazo: el mío.

Mamá tuvo que sentir alegría y miedo ante la noticia de un nuevo embarazo, tuvo que sentirse encontrada en sentimientos, pues si bien yo era una bendición, también era una nueva oportunidad de riesgo. Era sentir de nuevo el milagro de la vida en ella y era recordar lo ya vivido y  sentirse vulnerable.
Yo, por mi parte, ahí dentro de su barriga, sentía la tranquilidad de la protección de mi mamá, pero al igual que Yoyis, ese día, conocí el temor, pues mamá y yo éramos cómplices del mismo motivo: sobrevivir.

Juntas crecimos y enfrentamos al miedo y vivimos!  Y es ahí donde creo que esa complicidad nos hace tan cercanas. Gloria y yo tenemos una relación impregnada de un amor que nos explica no solamente que ella es mi madre y que yo soy su hija, nos explica que somos dos seres que debemos crecer casi a la par y, aunque, claro está Gloria es más sabia, debemos acceder a ser amigas y compañeras,  y a contemplarnos como iguales: guerreras.
Si miro una fotografía de nosotras en mi mente, es ella, soy yo, tomadas de la mano, mirando al frente; poderosas y erguidas,  ojos bien abiertos, con temores, pero decididas en avanzar pase lo que pase.

Desde entonces, mi temor dormido despierta agresivo ante las despedidas, convierte mi cuerpo en un puñado de angustiosas emociones y me apalea la imaginación: el futuro sin ti.

Mis despedidas han sido incontables. Desde los 15 años comenzaron despedidas emocionales y físicas,  pues mi familia ha sido el mayor sacrificio hecho por mi ante la música. Mi autoimpuesta disciplina por conocerme y crecer, han hecho de mi una constante despedida de aquellos que amo.
Recuerdo a todos los amores que he despedido: los jóvenes, los superficiales, los importantes, los legendarios.  Desde adolescente he viajado en avión, en autobús, en tren para poder situarme entre los que amo, y ciertamente, esos encuentros tienen una despedida obligada.
Recuerdo hacerme fuerte para volver a mi cotidiana soledad y que mis padres no vieran en mi un esfuerzo creado, sino una hija convencida de lo que quiere.

Recuerdo a mi hermana Yoyis partir de México para encontrarse con su destino y yo decirle que eso es todo! valentía y amor propio para entregarse lo que más merece: un mundo mejor. Recuerdo verla partir con sus dos hijos y nuevamente recordarme que los lazos de amor de hermanas se extienden y son anchos, son fuertes y flexibles, que nunca se rompen y que son eternos. Recuerdo en aquella visita haber estado en el frío de una ciudad perdida, pero en el calor de una familia que crece y se regala la oportunidad de vivir en la felicidad. Recuerdo mi abrigo largo y negro, de gorro y capucha ninja protegerme de un viento helado mismo que mis sobrinos Regina y Beto ya conocían. Ellos no lloriqueban como yo, ellos con carcajadas me calentaban más que mi cálida vanguardia en moda.

Recuerdo a mi muñeca Fer, pequeñita venir hacia mi en los tacones de mamá Gloria, pintada de su boquita y llena de collares. Recuerdo reconocer la vanidad sana que hasta hoy aflora su personaje y me recuerdo ahora recordándola entonces, en aquella mini casa que yo habitaba en un DF desconocido.
Recuerdo esa puerta de madera enorme abrirse frente a mi en aquella noche de invierno en Dublín, Irlanda. Fer salió corriendo para chocar con mi regazo y abrazar mis piernas sin importar el frío… nuestro calor era mucho más intenso. Era una niña de 12 años, yo una mujer de 24. Recuerdo Londres mi cede de un disco:  Pa’ morirse de amor. Recuerdo hacer una pausa para visitar al país vecino donde mi hermana la menor convivía con otras costumbres,  ideas, idioma… yo fui a cantarle, a decirle vestida en terciopelo tinto que no estaba sola.

Recuerdo las muchas ocasiones en que mi mamá me abrazaba en su cama y me ordenaba quietud, cosa que me es imposible!, así que me apretaba aún más en ese abrazo de piernas y brazos y yo sentía asfixiarme. Recuerdo que cagadas de la risa, ambas encontramos en la simpleza de aquello, nuestro mejor momento.

Recuerdo la visita de papá Alberto a Holbox, cuando yo, en un corto “exilio” componía Mi playa, Quiéreme Mucho, Más Bonita y sentía la soledad como algo inconveniente. Recuerdo su llegada silenciosa, llena de nuevos motivos y llenó mi confianza para saber continuar. Con un tequila y un ceviche nos aquietamos las dudas, y supimos organizarnos mejor para luego despedirnos y volver al misterio de nuestros correspondientes oficios.

Recuerdo que donde más deposito angustia al despedirme es cuando viajo para realizar un disco. La responsabilidad? la incertidumbre? El entendido de saberme expuesta emocionalmente ante otros músicos y productores hará sentirme así? El viaje mismo? El exilio? Quizá el retiro me explica que esas despedidas momentáneas son de lo demás mío, es decir, me despido de mi,  pues crear es como despedirse de uno mismo, es como dejar de existir aquí y ahora e irse para volver diferente… es despedirse de quien eres hoy.
Recuerdo estar angustiada sola en mi cuarto de hotel, después de un gran concierto. Recuerdo depender de una línea telefónica como salvamento, pues es la conexión al mundo, es la extensión y el lazo que me regala una despedida menos, porque me hace sentir que no hay ni lejanía, ni olvido, ni distancia ni falta de contacto.

He tenido que recorrer muchos caminos para comprender las despedidas como algo menos doloroso; lloré muchas despedidas y amargamente viajé miles de kilómetros en soledad atragantándome con el miedo.
He tenido que superarme a mi misma, he tenido que valorar que madre e hija juntas salieron adelante, y hoy debo tener la claridad de qué fue aquello que nos hizo estar fuertes ante el temor de la posible despedida casi inminente.

Las despedidas han sido a lo largo de mi vida, el mayor aprendizaje de quién soy, a dónde voy y cuán fuerte quiero sostenerme para continuar el viaje. Amigos míos,  esta despedida me angustia menos, son Ustedes un motivo para continuar el viaje de la música, de las letras y de la amistad aún en la distancia, pero no en la falta de contacto.

Muchas gracias por este tiempo compartido, siempre tan sincera y humilde en lo posible, para Ustedes.
Gracias por venir a mi y regalarme la oportunidad de seguir creciendo.

Dios los Bendice.
Ely


Pd. Solar es un juego que armé con palabras que me han ayudado a comprender mejor mis momentos complicados en la vida. Solar tiene una base de datos de gente que ha venido siguiendo proyectos personales fuera de la música, si quieres registrarte en ella, bienvenido! Esto por aquello de que tengamos otros sitios en común para un futuro, así te avisamos.

www.elyguerra.com/solar   ( para tu info )
solar@elyguerra.com          ( para tu registro )


Gracias Sr. Editor, gracias por hacer vínculo entre algunos cuantos que nos encanta leer. Este blog nos dio a todos mucho más de lo que creíamos recibir. Gracias por el espacio!
Ely Guerra.














June 18

escrito 041

ely guerra

   Yo te vi, te miré desde la ventana de un segundo piso que daba a la playa. Caminabas sobre la arena fresca de un mar violento y de nombre contrario: pacífico, océano pacífico. Tenías un andar tranquilo, melancólico, la brisa de aquel día nublado me hacía mirarte con nostalgia. Yo tenía fuego en el corazón,  un fuego creciente que no se apagaría ni mojándome con la lluvia que llegaría, tampoco sumergiéndome en las turbias aguas del mar salado frente a mi. Mi fuego era irremediablemente asesino, delirante. Mi fuego era un delincuente enfocado en ti. 

Viéndote, podía despertar en mi cierta compasión y dulzura, pero en mi corazón existe ciertamente un lugar donde se arraigan las malas obras. Matarte es un sueño y una decisión; matarte se ha convertido en un plan abundante, pues mucho me prometen tus ojos de mirada fija y perdida, sin vida.

Avanzas en la arena, precavido caminas por la orilla del mar, le tienes miedo al frío que entraría por tus pies si llegaras a tocar el agua… intuyes tu muerte, lo sé. Tu cuerpo sabe que el corazón se paralizaría cuando ese escalofrío subiera por tus piernas, sabe que el cálido bombeo se vería invadido por una atmósfera helada y PUM! caería tu cuerpo aún caliente, pero ya sin vida. Un murmullo solamente escucharía tu cerebro aún pendiente del mundo: fuiste ingrato…

Yo te sigo mirando, no permito distraerme. Eres demasiado bello, pero más hermoso resultas vulnerable, accesible a un destino imaginable. Tengo tiempo de sobra, puedo continuar de pie aquí, mirándote. Puedo entender perfectamente porqué es que te encuentras en esta playa solitaria, tú, solitario, perdido, ambulante y débil. Vas con hombros encogidos como si te hubiera regañado tu madre una vez más. Vas con la cara arrugada y congestionada como si el sol radiante te pegara de lleno. Vas ataviado en un traje que te hace lucir bien,  pero faltante de espíritu y esencia.  Eres un caso perdido! Es cierto, ¡mereces morir! Qué razón que tenemos tú y yo! Tú que te quieres matar yo que te quiero ver morir. Tus motivos de víctima serán otros, pero los míos son los verdaderos: muere por cobarde, malagradecido y congestionado! Muere por holgazán y desentendido en las tareas para con el amor propio! Muere por ingrato…

Enciendo un cigarrillo, es lo único permisible a la hora de “marcarte” en estas horas de vigilia. Deseando estar demasiado cerca para olerte por última vez, para oler tu miedo y regalarte lo que tanto anhelas: olvido.

A quién engañas? Tú no te crees la felicidad que supones comprender. Caminas despidiendo serenidad, pero tus pasos se tambalean… borracho de mierda! Te intoxica tu propia saliva, es veneno que brota de las palabras que tienes para ti mismo… hablarte a ti mismo te envenena. Qué muerte la tuya, un monólogo a la orilla del mar! No sé si es lo que esperaba, verte palidecer en la tarde casi lluviosa de una vacación obligada,  mueres en vida. Y la vida pasa frente a ti, ola tras ola y sientes el viento en tu cara y el pelo que se remoja en la humedad, y yo ya no sé si lloras o es el día gris quien te hace ver un fracasado. Sigo fumando, imaginaba tu dulce piel radiante al morir, pero está marchita y te miras acabado… no eres tan dulce como imaginé, pero la melancolía no te ha abandonado, eso aún te dignifica, me hace creer que puedes salir de esta, que eres merecedor a una nueva oportunidad.

Yo te vi desde la ventana de un segundo piso que daba a la playa. Caminabas sobre la arena fresca de un mar violento y de nombre contrario: pacífico, océano pacífico… el engaño tiene siempre dos extremos: 

1.    Madurez
2.    Alevosía

Sabiéndote en el número dos, solamente puedo desearte suerte en el largo recorrido que amerita encontrarse en el uno… tu nueva oportunidad tiene nombre propio.



June 11

Cuenta Regresiva

ely guerra

   A mi me gusta creer en las cosas eternas. Me gusta pensar que existen acciones que perdurarán por siempre a través de los años y que sobre todo, actúan como testigos de las decisiones que uno va tomando en la vida. Me gusta entender que hay cosas que se convierten eternas porque son recuerdos y memorias imposibles de borrar, pero también comprendo que existen situaciones que pueden alargarse por mucho tiempo, inclusive, por el tiempo que nos toca vivir. Deseo explicar que hablo de las cosas positivas, pues seguramente existen situaciones que postergamos y nunca resolvemos aún cuando nos hacen daño, pero esta vez me olvido de esas cosas y sólo deseo concentrarme en aquello que nos ocurre y que entonces deseamos capturar y extender porque son situaciones que nos hacen felices.
Hoy, mientras me arreglaba el cabello frente al espejo, tenía un dulce diálogo conmigo misma: - Te parece que la música va a ser algo eterno en ti? – si, me parece que ya lo es… 6 discos y algunas canciones extras ya son eternas. – Pero, me refiero a que si la música seguirá siendo una situación eterna en ti; conciertos, grabaciones, participaciones, composición? – Mmm, no lo sé, quiero hacer mil cosas más. – Entonces? es eterna o no? – Lo es. – Lo es sólo porque dices tener discos y canciones extras? – Lo es porque digo haber escrito canciones que ya no son mías, sino de quien las escucha. – Y tienes idea de cuánta gente las escucha? – No, pero sé que alguien ya las escuchó. – Y las canciones son como los besos? Como el amor? – No lo sé, y por cierto, a dónde vas con eso? – Pues a preguntarte si te parece que el amor es algo eterno en ti?
Me fui del espejo, mi cabello estaba lo lindo suficiente como para continuar la charla conmigo misma… recuerdo que en algún momento de mi terapia, la Doctora me aconsejó: cuando te mires al espejo sonríe ely, regálate frases de amor. Por lo visto, acostumbro ser más compleja cuando de mirarse al espejo se trata. El amor, el amor…  el amor se siente en aquello que te da paz, que te regala serenidad y te organiza. Es eterno? Se vuelve uno adicto a esa sensación de paz o es mucho más adictivo buscar lo contrario? Pareciera que el ser humano se resuelve más en la angustia que en la paz, pero de cierto digo que cruzar el umbral y crecer otorga placer, absoluta armonía y por ende se conoce un poco más de cerca la felicidad.
Existen acciones que no son eternas, pero que nos marcan y nunca se olvidan. Sentir el amor es una de ellas… y se dispara ante cualquier expresión de amor, inclusive, ajena. Es por eso que las manifestaciones artísticas nos mueven tanto, es por eso que las imágenes, los sonidos, las palabras nos afectan tanto. Es por eso que escuchar historias en canciones, mirar historias en pantalla, leer historias en los libros nos regalan revivir lo que ya en carne propia hemos descubierto.
A continuación, una invitación con fecha de caducidad:
Tienen la oportunidad para escribir lo que nos diga a otros quienes son, o bueno, al menos la oportunidad de ser leídos por todos nosotros. Mucho me insisten que yo no leo los comentarios que pueden dejarme en este blog, pero sí los leo, a principios de este encuentro interactivo se los demostré. Así que, este es el espacio que tienen para contarnos la historia que pueda movernos a todos los demás que acostumbramos leer lo que nos escriben, para compartir esas cosas que nos hagan comprendernos eternos en el amor. Be inspired!
La continuación es: tienen una sola oportunidad para pedirme el escrito ideal, es decir, para decirme cuál es el último tema del que deba hablar en el último escrito para este blog, para así, establecer un recuerdo eterno de estos agradables meses juntos.  La cuenta regresiva  comienza hoy Miércoles 11 de Junio, y termina Domingo 22 de Junio. Yo haré papelitos individuales con el número 1, 2, 3… y así sucesivamente hasta el 150. Los doblaré, los meteré en una pecera vacía y los mezclaré. Entonces, meteré mi mano el día 22 de Junio a las 12 del día para elegir uno solo de ellos. Lo abriré y el número que “cante” será el número de comentario elegido, es decir, el comentario #1, es el primer comentario de hoy 11 de Junio, de ahí se arranca la cuenta de comentarios hasta el 22 de Junio a las 12 horas.  Si sale el número 25 de mi pecera, el comentario # 25 será quien haya elegido el tema para nuestra despedida… me expliqué? Así que además de contarnos su historia ( hagan un esfuerzo literario, por favor. Acentos, puntuación, ortografía, composición, ritmo, además de brevedad ) tienen que dejar por escrito el tema del que desean yo hable en nuestro último encuentro msn, que saldrá publicado el 25 de Junio del 2008, obviamente, día Miércoles.
Qué por qué nos despedimos??  Por que la vida tiene situaciones que no duran para siempre, pero que permanecen intactas en los recuerdos. Para mi es también  una pena esta sorpresiva despedida, pero son las determinaciones de quienes me invitaron en un principio a pertenecer a este increíble proyecto. No me dejan  mucho por hacer, son situaciones ajenas, lo siento.  Lo que me queda es dejar en estos próximos encuentros un increíble momento irrepetible y la promesa de volvernos a encontrar en las palabras, en las historias y en el amor.
A escribir! Nos leemos pronto!








June 04

uno, dos y tres

ely guerra

   De pronto la luz se encendió. Un gran salón brillaba con candiles de cristal y una ráfaga de viento cálido me acarició las mejillas. Un húmedo ambiente olía a sal… un espacio vacío comenzó a llenarse con el sonido de un mar que es atravesado por el metal de la proa de una nave enorme donde yo soy pasajero… pa sa je ro, como la vida, pasajera. Palabra frágil que nos hace leves, que dicta que las cosas no deben tomarse con tanta seriedad, que habría que pensar menos… pa sa je ro.  Que lo que viene, va, como este vientecillo de temperatura perfecta que me hace sentir libre. Abro bien los ojos y miro alrededor, no existe nadie más que yo, soy la sombra de la luz de una luna llena. Decido caminar, encontrarme con lo desconocido, lo demás es por añadidura, con la brisa y el sonido del mar se me llenó el orgullo, soy digna. Mis pies no van descalzos, llevo unas sandalias de piso muy hermosas, son de cuero y color carne. Se me ha olvidado el resto, sólo puedo mirar mis pies, mis uñas son perfectas y mis dedos largos parecen hablarme cuando caminan. No hay nada que me guste más que unos pies prolijos enfundados en unas sandalias sencillas.  No miro el camino, miro mis pies, pero la intuición me explica por donde debo ir, y es que el lugar es amplio, extenso, libre de obstáculos. El salón es cálido, sin embargo, entre más lo avanzo, mejor me siento en él. La música suena cada vez más cercana y mis pies pareciera que persiguen a diminutos seres de luz. Yo aumento la velocidad de mis pasos y juego con la posibilidad de bailar y hasta tropezar con mis lucecitas de oro, a quienes ya siento querer. Mi danza es solitaria ante el salón mismo, pero yo hoy bailo acompañada.  Hemos recorrido todo el salón juntos,  las paredes están húmedas y yo también, sudo. Ahora me relajo en una silla en un rincón, puedo ver con claridad que, si bien cansada, estoy a pleno! Me siento plena!
   Será así que uno podrá ver el recorrido que hemos hecho en la vida?
  La muerte es un duende decidido que no soporta equivocarse… la vida es un vaso medio lleno o un vaso medio vacío, todo depende del lente con el que se mire.


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